Turismo, Paisaje y Urbanismo: Un diálogo necesario
Son cuatro los periodos bien diferenciados que nos permiten destacar avances en el conocimiento disciplinar del turismo, paisaje y urbanismo, que han significado transformaciones y retos que aún están pendientes, siendo estos:
1.
Desencuentro entre turismo y paisaje:
la necesidad de ajustar una oferta desmedida
En los años 60, se establecen estrictas medidas de reajuste de las
propuestas de crecimientos turísticos, a todas luces desmesuradas; para frenar
la gran industria, que centro su accionar entorno a suelos beneficiados por la
especulación, que generó beneficio para pocos.
2.
La razón de ser del turismo es el
paisaje
Para los ochenta, el paisaje toma el protagonismo, apuntalando a que la
actividad turística puede resultar fundamental en la construcción de nuevos escenarios
de especial calidad, que por su especial interés y por su estrecha relación con
la cultura del constructor se convierten en potencial, ofreciendo al mismo
tiempo funcionalidad, sostenibilidad, cultura y belleza.
Que con un adecuado esquema de la distribución geográfica de usos y actividades
se puede generar una estrecha interdependencia entre turismo y paisaje, otorgándole
una edificabilidad muy reducida y obligando a operaciones de gran extensión.
Esta complementariedad del paisaje con el turismo también fomenta las áreas
de cultivo vinculadas a desarrollos turísticos y caseríos de interés
patrimonial aportando a una economía complementaria en el turismo rural.
3.
Turismo y paisajes culturales
Ya, para el cambio de siglo, se procura la integración del paisaje con
la cultura, mediante el desarrollo de parques patrimoniales y paisajes
culturales regionales o locales, donde se reconoce un territorio con identidad
física, económica y cultural incluyendo a microempresas artesanales y reforzando
su autoestima.
4.
Algunos retos en la línea de
investigación sobre urbanismo y turismo
Los principales retos planteados por el Departamento de Urbanismo y
Ordenación del Territorio (DUOT) a través de sus investigadores son:
a)
La ciudad jardín ya ensayada por el
turismo de élite y la ciudad de los bloques de origen racionalista, como
modelos urbanos opuestos.
b)
Ordenación de extensos territorios
con destino turístico.
c)
Disección de la construcción de
territorios eminentemente turísticos.
d)
La relación entre turismo, paisaje y
urbanismo desde la perspectiva de los paisajes culturales.
Finalmente, concluyo citando a César Manrique que “nos enseña a luchar por el paisaje, pero también a encarar con optimismo el futuro. Nos anima a respetar nuestro territorio y nuestra cultura, que es, en definitiva, respetarnos a nosotros mismos, nos demuestra como el trabajo con el paisaje supone el mejor reclamo turístico”, lo que a las claras refleja que la potencialidad del turismo está en redescubrir, organizar y proyectar nuestros orígenes.
Fuente: TURISMO, PAISAJE Y URBANISMO: UN DIÁLOGO NECESARIO, JOAQUIN SABATÉ BEL
Comentarios
Publicar un comentario