La experiencia de un ordenamiento territorial local: el caso del municipio de Zapopan, Jalisco, México

La construcción de un territorio en base a su riqueza natural termina siendo una decisión política y estratégica de sus autoridades; en este ejercicio existirán muchas limitantes de índole técnico para su ordenamiento territorial porque se alejan de los patrones comunes de planificación.

Para el caso de Zapopan es “el paisaje como instrumento de acercamiento al complejo ensamblaje de elementos y factores” partiendo de la determinación de unidades funcionales y complejos paisajísticos, que se relacionan entre sí de acuerdo con sus configuraciones territoriales.

En este sentido se evidencia en las unidades funcionales un fuerte apego a las estructuras de ordenamiento tradicionales como son las zonas urbanas y rurales, pero en lo comprendido a los complejos paisajísticos, las unidades de referencia son paisajes naturales como ríos, serranías, llanuras, bosques entre otros.

Cabe acotar que la decisión era indispensable y necesaria porque las consecuencias de absorber el crecimiento de la zona metropolitana de Guadalajara empezaban a generar conmoción en la municipalidad junto con la puesta en riesgo del capital natural de mayor calidad y valor de la región.

Ahora bien, en la parte metodológica se demostró su efectividad tanto en la lógica constructiva de las áreas homogéneas, como en la caracterización y diagnóstico de la problemática municipal.

Haciendo relación la propuesta de Zapopan con mi municipio, Cayambe, podría empatarse en referencia a los dos patrimonios con los que contamos: El parque nacional Cayambe Coca y el complejo arqueológico Pambamarca, los cuales son baluartes de riqueza natural y cultural.

Sin embargo, es necesario mencionar que ninguno de ellos atraviesan la totalidad del territorio no permitiendo establecer un factor único, hegemónico y general para el reordenamiento.

En términos prácticos, para el desarrollo de una propuesta podríamos optar por el complejo arqueológico Pambamarca porque nuestra población mantiene fuertes arraigos de su cultura ancestral que le ha permitido posicionarse como atractivo turístico y pueblo mágico.

El reto que superar es la aceptación de la población para que este patrimonio se convierta en la referencia de desarrollo; lo que motivaría a cambiar nuestra vocación productiva por una completamente turística.

Esta decisión requiere de un exhaustivo análisis socio económico y político, que ofrezca alternativas sostenibles a nuestra gente que demuestre los beneficios y establezca las fuentes de financiamiento para emprender este importante cambio. 

Fuente: Rentería Vargas, J.; Salinas Escobar, M. y Chávez Hernández, A., La experiencia de un ordenamiento territorial local: el caso del municipio de Zapopan, Jalisco, México.


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